Cómo quitar el óxido de una barbacoa

barbacoa oxidada

¿Te interesa cómo quitar el óxido de una barbacoa?

Nunca nos vamos a cansar de repetirlo, aunque nuestra barbacoa sea más sencilla que el mecanismo de un chupete, requiere de un poco de mantenimiento, y al final, esto es como todo en la vida, mejor un poco cada día que todo de golpe.

Pero vamos al lío, te has dejado la barbacoa sin limpiar o a la intemperie y, cuando te has acordado de ella… ¡ZAS! Está toda llena de óxido. Tu primer impulso será tirarla y comprarte una nueva, pero te vamos a dar algunos trucos para intentar recuperarla.

¿Qué es el óxido y porqué aparece?

Podríamos ponernos técnicos y científicos con la descripción, pero para que nos vamos a complicar la vida. Básicamente los metales al aire libre se oxidan por culpa del Oxígeno, sí, ese que nos hace falta para respirar.

Dependiendo de cómo interactúe con el metal, hará que su carga eléctrica varíe (tanto negativa como positivamente), lo que provocará que aparezca el óxido.

Éste proceso, puede variar por distintos factores, pero los más importantes son:

  • El nivel de oxigeno ambiente
  • El material con el que interactúa

Para evitar esto, debemos poner una barrera protectora entre el metal y el oxígeno ya sea natural o artificial.

Normalmente las barbacoas cuentan con una capa anti óxido, pero con el paso del tiempo y el uso, ésta puede deteriorarse y provocar que el metal se oxide.

Si tu barbacoa no está muy deteriorada o se trata de óxido superficial, existen diferentes productos para poder tratar de nuevo los metales sin tener que quitar el óxido en muchos casos. Lo que sí es importante es que sea pintura anticalórica.

¿Es peligroso el óxido?

En pequeñas cantidades, no especialmente. Pero si no se trata, todo ese oxido va acabar en tus alimentos y por consecuencia, en tu estómago y el de tus comensales.

La ingesta de grandes cantidades de óxido si puede ser peligrosa, por lo que debemos evitar en la medida de lo posible cocinar con una barbacoa o utensilios que estén oxidados.

Métodos para quitar el óxido de la barbacoa

Ahora que ya sabemos a qué nos estamos enfrentando, vamos a explicarte cuales son las mejores formas de eliminar y quitar el óxido de tu barbacoa

Vinagre blanco y sal

Vinagre blanco y sal

Se trata de uno de los métodos naturales más utilizados y extendidos para eliminar el óxido del metal, al tratarse de un utensilio que se utilizará para cocinar alimentos, debería ser prioritario intentar utilizar métodos naturales.

La receta es sencilla, deberás mezclar dos partes de vinagre blanco por una de sal, la pasta resultante, la aplicaremos sobre los puntos donde se presente el óxido.

Una vez hecho esto, y siempre que sea posible, tapa o envuelve con plástico la pieza para evitar que se evapore el vinagre antes de que surta efecto, deberás dejarlo reposar unas 24 horas aproximadamente.

Una vez pasadas esas 24 horas, quita el plástico y frota con una presión media todas las zonas con óxido, con una esponja de fregar los platos debería ser suficiente (para las partes de acceso más complicado puedes usar un cepillo de dientes. La sal actuará como un abrasivo medio para ayudarte a quitar todo el óxido.

Puedes repetir el proceso tantas veces como necesites, ya que el vinagre y la sal no van a deteriorar los materiales de la barbacoa.

Ácido cítrico y sal

lima y sal

Una variante del método anterior sería utilizar ácido cítrico, ya sea de limón, lima o concentrados preparados. La metodología es simplemente la misma que con el vinagre, puedes exprimir el zumo de las frutas o bien cortarlas por la mitad y “mojar” las mitades en la sal para utilizarlas de esponja directamente.

Algo que deberías tener en cuenta es si tienes alguna herida o corte en las manos, el contacto con el ácido cítrico puede escocer, si esto te ocurre lávate las manos con agua fría y utiliza guantes de látex.

Cebolla contra el óxido

Como lo lees, la cebolla es un excelente material para eliminar manchas de óxido localizadas, no para grandes superficies.

La forma de utilizarla no podría ser más sencilla, córtala por la mitad y colócala sobre la mancha de óxido que quieres quitar. Lo ideal es que la dejes bastante tiempo, a poder ser un día entero, pero con unas 3 o 4 horas debería ser suficiente.

Una vez pasado el tiempo de reposo, frota suavemente la cebolla sobre la superficie a limpiar, ya verás cómo se lleva el óxido.

Bicarbonato de sodio

Otro de los métodos más extendidos es el uso del bicarbonato de sodio para la limpieza. Se utiliza de muchas formas diferentes y es muy versátil para diferentes casos, por eso nos encanta.

Es muy sencillo de usar, vamos a mezclar el bicarbonato con agua hasta conseguir una pasta espesa, que podamos aplicar sobre las superficies a limpiar sin que se derrame. Déjala actuar un rato (con media hora debería bastar).

Una vez dejado actuar, tenemos que raspar la superficie con una esponja, bayeta o cepillo blando para ir desincrustando la suciedad poco a poco, verás cómo sale mucho más fácilmente.

Es un buen método de mantenimiento, aunque poco recomendable si ya existe una capa gruesa de suciedad.

Las “nanas” de toda la vida

En todas las cocinas siempre tiene que haber una “nana”, ¿no sabes lo que es?, te pongo una foto y seguro que las has visto:

nana de metal

Estos útiles estropajos, son geniales para limpiar superficies con suciedad muy incrustada, y pueden ayudarnos a quitar el óxido también.

Sólo tienes que mojarlos en agua e ir frotando la superficie a limpiar, poco a poco irá arrastrando todo el óxido, eso sí, cuando veas que el estropajo ya está muy deteriorado o ha retenido mucho óxido, cámbialo.

Limpiando con patatas

Por raro que parezca, funciona bastante bien. Simplemente hay que rallar la patata e ir frotando con ella los puntos a limpiar de óxido, poco a poco se lo irá llevando consigo.

Esto si, como en el caso de la cebolla, sólo es útil en casos donde el óxido esté muy localizado y no demasiado incrustado, si no será poco efectiva.

Ácido oxálico

No es un método tan extendido como los anteriores y hay que utilizar un componente químico, pero es tremendamente efectivo y muy útil para quitar el óxido de grandes superficies.

No obstante, debemos alertarte que para emplear éste método, deberás protegerte bien, ya que aunque el ácido oxálico no sea altamente corrosivo, puede ser perjudicial, así que ponte guantes, mascarilla y gafas protectoras y procura utilizarlo en sitios bien ventilados.

Se utiliza de la siguiente forma, primero, limpia muy bien la superficie a desoxidar para quitar cualquier resto de polvo o partículas de óxido. Normalmente, el ácido oxálico se vende en concentraciones del 85%, por lo que deberás añadir unos 100 gramos por litro de agua.

Si las piezas son pequeñas, puedes poner la mezcla en una cubeta y sumergirlas, para grandes superficies es recomendable utilizar un bote de espray para aplicarlo.

Deja que actúe sobre 2 o 3 horas, con eso será suficiente. Una vez dejado actuar, limpia la superficie con abundante agua y jabón para retirar el óxido, luego seca la superficie.

Papel de aluminio

Es un método bastante socorrido en los casos en que el óxido no sea muy profundo. Rompe trozos de papel de aluminio y sumérgelos en agua, deja que se empapen bien.

Una vez mojados, sácalos y frota la superficie a limpiar, verás cómo poco a poco va recuperando el brillo, es un método parecido al de las “nanas” listado más arriba, pero más de estar por casa, ya que no es tan efectivo pero casi siempre vas a tener papel de aluminio en casa.

Productos específicos

Si tu barbacoa está realmente oxidada, los trucos que te hemos explicado hasta ahora quizás no te sirvan para limpiarla a fondo, en éste caso tendrás que recurrir a productos específicos para retirar el óxido.

Queremos recordarte, que una vez utilizados, deberás limpiar muy bien la barbacoa para evitar que acaben en los alimentos, lo que podría ser peligroso.

¿Cómo evitar que se oxide la barbacoa?

Como en casi todos los casos, la prevención es la clave en este aspecto.

Lo idea es que después de cada uso, le hagas un mantenimiento básico a tu barbacoa (quitar grasa y restos de comida, cenizas…) limpieza de la parrilla y superficial.

Ya cada dos o tres usos, deberías hacer una limpieza a fondo utilizando alguno de los trucos que te hemos mencionado y, a poco que aparezca el menor atisbo de óxido, centrarte en eliminarlo lo más rápido posible para que no se extienda.

Ahora que ya conoces cómo quitar el óxido de una barbacoa, ¿porque no te pasas por nuestras otras guías?

Enlace a cómo encender una barbacoa